
El Certificado de Conformidad (CoC) no es un papel secundario, sino el documento jurídico que determina si tu bicicleta es legal y cuánto vale.
- Sin él, pierdes el acceso a subvenciones y te expones a multas de hasta 500 €.
- Con él, puedes aumentar el valor de reventa de tu bicicleta hasta en un 20 %.
Recomendación: Localice su CoC ahora mismo y guárdelo junto a la documentación importante del vehículo. Si no lo tiene, solicite un duplicado.
Al adquirir una bicicleta nueva, es habitual recibir una carpeta con diversos documentos: el manual de usuario, la garantía, folletos promocionales… La reacción instintiva de muchos usuarios es hojearlos y, con el tiempo, relegarlos a un cajón o, peor aún, a la basura. Se asume que, una vez montada la bicicleta, estos papeles ya no tienen utilidad. Sin embargo, entre ellos se esconde un documento cuya naturaleza es radicalmente distinta y de una importancia capital: el Certificado de Conformidad, o CoC por sus siglas en inglés (Certificate of Conformity).
A diferencia del manual, que es una guía comercial, el CoC es un documento con plena validez jurídica. Es el pasaporte técnico de su vehículo, la única prueba fehaciente ante la administración de que su bicicleta cumple con la estricta normativa europea que la define como una «bicicleta de pedaleo asistido» (EPAC) y no como un ciclomotor encubierto. Ignorar su existencia o extraviarlo no es una anécdota sin importancia; es un error administrativo que puede tener consecuencias económicas directas, desde la imposibilidad de acceder a ayudas públicas hasta la imposición de severas sanciones.
Este artículo no es una guía de uso, sino un informe administrativo. Su propósito es clarificar, desde una perspectiva legal y burocrática, por qué el Certificado de Conformidad es el documento más valioso de su bicicleta. Analizaremos su papel en la solicitud de subvenciones, su impacto en el mercado de segunda mano, los datos técnicos que certifica y los procedimientos para actuar en caso de pérdida. El objetivo es que, al terminar la lectura, usted comprenda que conservar este certificado no es una opción, sino una obligación para proteger su inversión y circular con total tranquilidad legal.
A continuación, desglosaremos en detalle cada una de las implicaciones administrativas, económicas y legales que se derivan de este documento fundamental. El siguiente sumario le permitirá navegar por las secciones clave de este informe.
Sumario: La importancia administrativa del Certificado de Conformidad (CoC)
- Sin CoC no hay subvención: el papel clave para pedir ayudas de movilidad en tu CCAA
- Cómo el certificado revaloriza tu bici usada y da confianza al comprador
- Potencia, velocidad y peso: qué datos legales fija el fabricante en este documento
- Cómo pedir un duplicado del CoC al fabricante si lo has perdido (y cuánto cuesta)
- Por qué el manual de usuario no tiene validez legal frente a la administración
- La multa de 500 € por no tener certificado de conformidad: cómo evitarla
- Dónde encontrar la placa del fabricante y qué datos debe incluir obligatoriamente
- Qué significa EPAC (Electronically Power Assisted Cycle) y por qué debe ponerlo en tu cuadro
Sin CoC no hay subvención: el papel clave para pedir ayudas de movilidad en tu CCAA
Uno de los beneficios más directos y cuantificables de poseer el Certificado de Conformidad es el acceso a las ayudas y subvenciones para la compra de vehículos de movilidad personal. Las distintas Comunidades Autónomas en España lanzan periódicamente planes de incentivos, pero todas comparten un requisito no negociable: la acreditación fehaciente de que el vehículo adquirido cumple con la normativa vigente. En este contexto, el CoC es el documento probatorio por excelencia.
Cuando una administración pública concede una ayuda, debe asegurarse de que el dinero se destina a un vehículo legal. El CoC es la declaración jurada del fabricante que certifica, entre otros datos, que la potencia del motor no supera los 250W y que la asistencia al pedaleo se interrumpe a los 25 km/h. Presentar un manual de usuario o una simple factura no es suficiente, ya que estos documentos carecen del rigor técnico y la estandarización europea que sí posee el certificado. Un error común que lleva al rechazo automático de la solicitud es, precisamente, confundir ambos papeles. Como se detalla en el caso del Plan Mueve de Madrid, el sistema verifica que el documento aportado sea el CoC y que contenga el marcado CE, la potencia, la velocidad máxima y el número de bastidor coincidente con la factura.
El siguiente cuadro resume algunas de las principales ayudas disponibles en España, destacando la obligatoriedad de presentar documentación técnica que, en la práctica, se materializa en el Certificado de Conformidad.
| Comunidad Autónoma | Programa | Cuantía Máxima | CoC Obligatorio | Plazo Solicitud |
|---|---|---|---|---|
| Madrid | Plan Mueve 2025 | 600€ (50% del coste) | Sí – Documento acreditativo | Hasta 31/12/2026 |
| Galicia | Programa EBici | 500€-700€ | Sí – Homologación requerida | Cerrado (nov 2024) |
| Islas Baleares | Fomento micromovilidad | 600€-900€ | Sí – Certificación EPAC | Jul-Ago 2024 |
| Navarra | Plan MOVES III | Variable | Sí – Documentación técnica | Hasta junio 2025 |
| Extremadura | MOVES III | Variable | Sí – Declaración conformidad | 2025 (abierto) |
Plan de acción: Checklist para evitar rechazos de subvención por documentación
- Verificar que el CoC esté completo y legible (no fotos borrosas ni documentos parciales).
- Comprobar que el número de bastidor del CoC coincida exactamente con el de la factura de compra.
- Confirmar que en el documento aparezca la denominación ‘EPAC’ y la referencia al cumplimiento de la norma EN 15194.
- Asegurar que figure el marcado CE y los datos completos del fabricante o importador autorizado en la UE.
- Presentar el documento en formato PDF de alta calidad si la solicitud se realiza por vía electrónica.
En definitiva, considerar el CoC como un mero papel informativo es un error que puede costar cientos de euros. Es la llave administrativa que abre la puerta a los incentivos económicos, y su ausencia la cierra de forma irrevocable.
Cómo el certificado revaloriza tu bici usada y da confianza al comprador
En el mercado de segunda mano, la confianza es el activo más valioso. Cuando un comprador potencial evalúa una bicicleta eléctrica usada, no solo mira el estado de los componentes, sino que también busca garantías sobre su legalidad y procedencia. El Certificado de Conformidad se erige como el principal instrumento de confianza, un documento que transforma las promesas verbales del vendedor en hechos verificables y con respaldo legal.

Aportar el CoC original durante la venta demuestra transparencia y seriedad. Permite al comprador realizar una comprobación crucial: cotejar el número de bastidor impreso en el certificado con el que está grabado en el cuadro de la bicicleta. Esta simple acción confirma que el documento pertenece inequívocamente a ese vehículo, descartando posibles fraudes o que la bicicleta sea producto de un robo. Además, certifica que la bicicleta no ha sido modificada ilegalmente con kits de potencia que la convertirían en un ciclomotor a efectos legales, con todas las complicaciones que ello implica (matrícula, seguro, ITV).
Esta garantía tiene un impacto directo en el precio. Según datos del mercado español de bicicletas reacondicionadas, la presencia del CoC original puede suponer un incremento en el valor de tasación de entre un 15% y un 20%. Un comprador informado está dispuesto a pagar más por la tranquilidad de saber que adquiere un vehículo homologado, con el que podrá circular legalmente y que, a su vez, podrá revender en el futuro sin problemas. Por el contrario, la ausencia del CoC genera sospechas y fuerza al vendedor a bajar drásticamente el precio para compensar el riesgo que asume el comprador.
En la práctica, el CoC funciona como la ficha técnica de un coche o una moto. Nadie compraría un automóvil sin su documentación oficial; aplicar una lógica diferente a una bicicleta eléctrica de varios miles de euros es una imprudencia financiera.
Potencia, velocidad y peso: qué datos legales fija el fabricante en este documento
El Certificado de Conformidad no es un documento genérico; es una ficha técnica detallada que traduce las características de la bicicleta a un lenguaje legal estandarizado. Su función primordial es certificar que el vehículo se ajusta a los límites establecidos por la normativa que define a una EPAC (Electronically Power Assisted Cycle). Estos límites son el pilar sobre el que se sustenta todo el régimen jurídico de las bicicletas eléctricas en España y en la Unión Europea.
Los tres datos más importantes que el CoC acredita son de naturaleza técnica, pero con implicaciones legales directas. Primero, la potencia nominal continua del motor, que no debe exceder los 250 vatios (W). Segundo, la velocidad máxima de asistencia, que debe cesar de forma automática cuando el ciclista alcanza los 25 km/h (aunque la bicicleta pueda ir más rápido por inercia o pedaleo sin ayuda). Tercero, que el motor solo se active cuando el usuario está pedaleando, prohibiendo los aceleradores que funcionen de forma autónoma por encima de 6 km/h. Estos son los parámetros establecidos por la normativa europea EN 15194 y aplicados por la DGT.
La importancia de esta certificación radica en la línea que separa a una EPAC de un ciclomotor tipo L1e-B. Una bicicleta que supere cualquiera de estos umbrales (por ejemplo, con un motor de 500W o asistencia hasta 45 km/h) deja de ser considerada una bicicleta a efectos legales. Automáticamente, pasa a ser un ciclomotor, lo que implica una cascada de obligaciones: necesidad de matriculación, seguro de responsabilidad civil obligatorio, posesión del permiso de conducir AM y uso de casco homologado, además de la prohibición de circular por carriles bici. El CoC es, por tanto, el documento que blinda al propietario frente a esta reclasificación, demostrando que su vehículo pertenece a la categoría correcta.
En un control policial, los agentes no disponen de un banco de potencia para medir el motor. Su herramienta de verificación es la documentación. Si el CoC dice 250W, esa es la verdad legal, a menos que haya una modificación evidente.
Cómo pedir un duplicado del CoC al fabricante si lo has perdido (y cuánto cuesta)
El extravío del Certificado de Conformidad es un contratiempo serio, pero en la mayoría de los casos, tiene solución. Los fabricantes y distribuidores autorizados son conscientes de la importancia de este documento y suelen ofrecer un procedimiento para solicitar un duplicado. No obstante, es un trámite que requiere tiempo, un desembolso económico y, fundamentalmente, la aportación de un dato clave: el número de bastidor o de serie de la bicicleta.

Este número es el «DNI» de su bicicleta, un código alfanumérico único grabado en el cuadro. Antes de contactar con el fabricante, es imprescindible localizarlo. Las ubicaciones más comunes son la parte inferior de la caja del pedalier, el tubo de la dirección o el tubo del sillín. Una vez localizado, el proceso general consiste en contactar con el servicio de atención al cliente de la marca o con la tienda donde se adquirió la bicicleta. Ellos verificarán la titularidad y, a partir del número de serie, podrán emitir una copia del CoC correspondiente a ese modelo y año de fabricación.
Este servicio no es gratuito. El coste y el plazo de entrega varían significativamente entre marcas, ya que implica una gestión administrativa para localizar los registros y emitir un nuevo documento certificado. A continuación, se presenta una tabla orientativa con los costes y plazos estimados para algunas de las principales marcas que operan en España.
| Marca | Contacto Servicio | Coste Aproximado | Plazo Estimado |
|---|---|---|---|
| Orbea | SAT oficial España | 25-35€ | 2-3 semanas |
| BH Bikes | Distribuidor autorizado | 30-40€ | 15-20 días |
| Specialized | Tienda oficial | 40-50€ | 3-4 semanas |
| Trek | Servicio online | 35-45€ | 2-3 semanas |
| Giant | Red distribuidores | 30-40€ | 20-25 días |
La mejor estrategia es siempre la preventiva: al comprar la bicicleta, haga una fotografía de alta calidad del CoC y guárdela en la nube. Aunque la versión digital puede no ser siempre aceptada para trámites oficiales, es una excelente salvaguarda y facilita enormemente el proceso de solicitud del duplicado.
Por qué el manual de usuario no tiene validez legal frente a la administración
Uno de los errores conceptuales más frecuentes y peligrosos es equiparar el manual de usuario con el Certificado de Conformidad. Desde un punto de vista administrativo, son documentos que habitan en universos legales completamente distintos. El manual es un producto comercial; el CoC, un certificado jurídico. Esta distinción es absoluta y no admite matices.
El manual de usuario es creado por el departamento de marketing o producto del fabricante. Su objetivo es explicar el funcionamiento de la bicicleta, dar consejos de mantenimiento y detallar las características comerciales. Su formato, contenido e idioma no están sujetos a ninguna regulación estricta. Puede ser un folleto vistoso, un extenso libro o un simple código QR que enlaza a una web. No tiene un formato estandarizado ni requiere la firma de un responsable técnico que se haga cargo de su veracidad ante la ley.
En contraste, el Certificado de Conformidad es un documento emitido bajo la estricta directiva europea. Su formato es sobrio y estandarizado, y su contenido está rigurosamente definido por la ley. Debe incluir datos técnicos precisos, el marcado CE, la identificación del fabricante y la declaración explícita de cumplimiento de la norma EN 15194. Como bien subraya la Oficina de la Ciclabilidad de Bizkaia en su guía sobre normativa:
El CoC es un certificado emitido bajo una normativa europea y reconocido por los estados miembros. El manual es un documento comercial sin formato estandarizado ni valor jurídico vinculante.
– Oficina de la Ciclabilidad de Bizkaia, Normativa y homologación de bicicletas eléctricas
Estudio de caso: Control de la Guardia Civil en vía interurbana
Imaginemos un control rutinario de la Agrupación de Tráfico. Los agentes detienen a un ciclista en una bicicleta eléctrica y le solicitan la documentación que acredite su homologación. El ciclista, de buena fe, presenta el manual de usuario. Para los agentes, este documento es irrelevante. Su presentación no solo es insuficiente para probar la legalidad del vehículo, sino que puede generar la sospecha de que la bicicleta ha sido modificada o es de importación irregular. Ante la falta del CoC, los agentes pueden proceder a la inmovilización del vehículo hasta que el propietario presente el certificado válido, además de iniciar el correspondiente expediente sancionador.
En resumen, ante cualquier requerimiento de la administración (ayudas, policía, ITV si correspondiera), presentar el manual de usuario es el equivalente a presentar un folleto publicitario en lugar del DNI. Carece de todo valor probatorio.
La multa de 500 € por no tener certificado de conformidad: cómo evitarla
La consecuencia más directa y temida de no poder acreditar la homologación de una bicicleta eléctrica es la sanción administrativa. Circular con un vehículo que no cumple los requisitos técnicos o de seguridad, o que no puede demostrar que los cumple, es una infracción grave. Aunque la normativa se refiere a las características del vehículo, en la práctica, la carga de la prueba recae sobre el conductor. Si un agente le detiene, es usted quien debe demostrar que su bicicleta es una EPAC legal y no un ciclomotor no matriculado.
La única forma de aportar esa prueba de manera irrefutable es presentando el Certificado de Conformidad. La falta de este documento durante un control deja al conductor en una situación de indefensión. El agente puede interpretar que el vehículo no está homologado, lo que puede acarrear una multa de hasta 500 € según establece la DGT para vehículos de movilidad personal que no cumplen la normativa. Además de la sanción económica, se corre el riesgo de la inmovilización del vehículo.
Para evitar esta situación, la prevención es la única estrategia válida. No se trata solo de tener el CoC, sino de poder presentarlo cuando se requiera. Aquí se detallan algunas medidas preventivas clave:
- Digitalizar el documento: Guarde una fotografía clara y completa o un escaneo del CoC en su teléfono móvil. Aunque algunos agentes pueden exigir el original, en muchos controles rutinarios una copia digital es suficiente para una verificación rápida.
- Exigencia en la compra de segunda mano: Nunca adquiera una bicicleta eléctrica usada sin que el vendedor le entregue el CoC original. Es su única garantía legal.
- Cuidado con los kits de conversión: Si modifica una bicicleta convencional con un kit eléctrico, asegúrese de que el kit tenga su propia Declaración de Conformidad CE y que el conjunto final no supere los límites de 250W y 25 km/h. De lo contrario, estará fabricando un vehículo ilegal.
- No realizar modificaciones: Evite cualquier tipo de «deslimitación» o modificación que altere la potencia o la velocidad máxima de asistencia. Estas acciones invalidan automáticamente la homologación y el CoC.
El coste de solicitar un duplicado del CoC, que ronda los 30-50€, es insignificante en comparación con la sanción máxima de 500€. La gestión proactiva de la documentación no es un gasto, sino una inversión en tranquilidad y seguridad jurídica.
A retener
- El CoC es un documento legal, no comercial, imprescindible para trámites administrativos y controles policiales.
- La ausencia del CoC bloquea el acceso a ayudas autonómicas y puede acarrear sanciones de hasta 500 €.
- Conservar el CoC original puede incrementar el valor de reventa de una bicicleta eléctrica entre un 15% y un 20%.
Dónde encontrar la placa del fabricante y qué datos debe incluir obligatoriamente
El Certificado de Conformidad es el documento en papel, pero su información principal debe tener un reflejo físico en la propia bicicleta: la placa del fabricante o el marcado del cuadro. Esta placa es la etiqueta de identidad permanente del vehículo y contiene los datos esenciales que lo vinculan con su homologación. Saber dónde encontrarla y qué información debe contener es fundamental, tanto para verificar una bicicleta nueva como para inspeccionar una de segunda mano.
La ubicación del número de bastidor no está universalmente estandarizada, pero existen zonas comunes donde la mayoría de los fabricantes lo graban. Según análisis del sector, las ubicaciones más frecuentes son la caja del pedalier (la parte del cuadro donde se alojan los ejes de los pedales), el tubo de dirección (la parte frontal del cuadro), y en menor medida, el tubo del sillín. Marcas españolas como Orbea y BH suelen optar por la caja del pedalier, mientras que fabricantes internacionales como Trek o Specialized a menudo prefieren el tubo de dirección. Es el primer dato que hay que localizar.
Además del número de serie, la normativa EN 15194 exige que la bicicleta o una de sus partes principales (como el motor) lleve una placa o etiquetado visible con información obligatoria. Estos datos son la confirmación física de lo que el CoC certifica en papel:
- Nombre del fabricante o marca comercial: Debe ser claramente legible.
- Marcado CE: El símbolo «CE» que acredita la conformidad con las directivas europeas aplicables.
- Designación ‘EPAC’: La sigla que la clasifica oficialmente como bicicleta de pedaleo asistido.
- Potencia nominal continua máxima: Debe indicar «250W» o un valor inferior.
- Velocidad máxima de asistencia: Debe especificar que la ayuda se corta a «25 km/h».
En una inspección, la discrepancia entre la placa del cuadro y el Certificado de Conformidad es una bandera roja inmediata. Indica una posible manipulación, un cambio de componentes no autorizado o un fraude, invalidando de facto la legalidad del conjunto.
Qué significa EPAC (Electronically Power Assisted Cycle) y por qué debe ponerlo en tu cuadro
Dentro del léxico técnico y legal que rodea a las bicicletas eléctricas, la sigla EPAC (Electronically Power Assisted Cycle) es, posiblemente, la más importante. No es un término comercial ni una característica más; es la designación jurídica que define la categoría del vehículo y, por ende, el régimen legal al que está sometido. Que su bicicleta esté clasificada como EPAC es lo que le permite ser, a todos los efectos, una «bicicleta» y no otra cosa.
Una EPAC, según la normativa europea EN 15194 y el Reglamento General de Vehículos español, es una bicicleta con un motor auxiliar de no más de 250W de potencia, cuya asistencia se interrumpe a los 25 km/h y que solo se activa mediante el pedaleo. Cualquier vehículo que no cumpla estrictamente estas tres condiciones no es una EPAC. Como resume de forma contundente la Dirección General de Tráfico:
La etiqueta ‘EPAC’ es la llave legal que permite que una bicicleta eléctrica sea considerada una ‘bicicleta’ a todos los efectos por la DGT y el resto de normativas españolas, librándola de seguro, matrícula e ITV.
– Dirección General de Tráfico, Comunicado oficial sobre normativa bicicletas eléctricas
La presencia de la designación «EPAC» en la placa del fabricante y en el Certificado de Conformidad es la garantía de que usted está exento de las obligaciones de un ciclomotor. Es lo que le permite circular por carriles bici y lo que, en caso de accidente, asegura que su seguro de hogar (si incluye responsabilidad civil) pueda cubrir los daños a terceros. Circular con una bicicleta que parece una EPAC pero que no está certificada como tal (por ejemplo, un kit de conversión ilegal) le expone no solo a la multa de 500€, sino también a una posible responsabilidad penal y a la negativa de su aseguradora a cubrir los daños en caso de siniestro.
Para determinar si su bicicleta es una EPAC legal o un ciclomotor encubierto, puede realizar una rápida autoevaluación:
- ¿El motor se activa solo al pedalear? Si funciona con un acelerador sin necesidad de pedalear (por encima de 6 km/h), no es una EPAC.
- ¿La asistencia del motor se corta a 25 km/h? Si sigue asistiendo por encima de esa velocidad, se considera un ciclomotor (Speed Bike o L1e-B).
- ¿La potencia nominal del motor es de 250W como máximo? Una potencia superior la excluye de la categoría EPAC.
- ¿Cuenta con Certificado de Conformidad (CoC) y marcado CE? Sin estos documentos, el vehículo no está homologado y es ilegal.
Para garantizar la plena conformidad legal y el valor de su vehículo, es imperativo que verifique la posesión de su Certificado de Conformidad y, en caso de ausencia, inicie los trámites para su obtención de inmediato.