
Los tirones de tu e-bike raramente indican un fallo grave de motor; suelen ser una ‘desafinación’ en el diálogo entre tú y la asistencia.
- El 80% de los cortes de asistencia se deben a un simple desajuste del imán de velocidad en el radio.
- La tensión de la cadena y la suciedad en el pedalier pueden engañar al sensor de par, provocando una respuesta tardía o errática.
Recomendación: Antes de acudir a un taller, sigue un proceso de diagnóstico sistemático: revisa la alineación física de los sensores, realiza una calibración por software y limpia los componentes clave.
Esa sensación frustrante: pedaleas con fuerza esperando un impulso suave y, en su lugar, recibes un tirón brusco o una asistencia que llega tarde. O peor aún, un silencio total del motor en mitad de una subida. Muchos ciclistas asumen inmediatamente un fallo catastrófico en el motor o la batería, una perspectiva costosa que a menudo resulta incorrecta. La realidad es que la entrega de potencia de una e-bike de calidad no es fuerza bruta, sino una sinfonía de sensores que interpretan tu intención y la traducen en asistencia. El más importante de ellos es el sensor de par.
Mientras que el mercado español de bicicletas eléctricas sigue en auge, con cifras que superan las 200.000 unidades vendidas en 2024, la comprensión sobre su funcionamiento fino no ha crecido al mismo ritmo. Los consejos habituales se limitan a «limpiar el imán» o «revisar la batería», pero rara vez profundizan en la causa raíz. Este artículo adopta una perspectiva diferente: la de un afinador de sistemas. No vamos a buscar simplemente una solución, vamos a restaurar el diálogo perfecto entre ciclista y motor. Entenderemos por qué una cadena demasiado tensa o una mota de barro pueden «engañar» al cerebro de tu bicicleta y aprenderemos a recalibrar el sistema para que la asistencia no solo funcione, sino que se sienta intuitiva, progresiva y, en una palabra, perfecta.
Para abordar este problema de forma metódica, hemos estructurado este artículo como un proceso de diagnóstico, desde las causas más comunes y sencillas de resolver hasta los ajustes más técnicos. Sigue estos pasos para afinar tu bicicleta y redescubrir el placer de una asistencia perfectamente sincronizada.
Sumario: Diagnóstico y calibración del sensor de par de tu e-bike
- Cómo distinguir un fallo de sensor de un fallo de motor o batería
- El imán del radio se ha movido: la causa del 80% de los fallos de asistencia
- Síntomas de que tu sistema PAS está fallando y corta la potencia
- Cuándo un error es solo un imán sucio y no una avería de motor
- Cómo una cadena demasiado tensa puede falsear la lectura del sensor de par
- Barro en el sensor: cómo limpiar la zona del pedalier sin dañar la lectura
- Menús ocultos o combinaciones de botones para recalibrar el sensor de par
- Qué significan los códigos de error más comunes en pantallas Bosch y Yamaha y cómo borrarlos
Cómo distinguir un fallo de sensor de un fallo de motor o batería
Ante una asistencia errática, la primera regla es no entrar en pánico. La mayoría de las veces, el problema es más un malentendido electrónico que una avería mecánica grave. El motor y la batería son componentes robustos; los sensores, en cambio, son dispositivos de precisión sensibles a desajustes mínimos. Saber diferenciar los síntomas es el primer paso para un diagnóstico correcto y económico. Mientras que un fallo de batería suele manifestarse con una pérdida de autonomía drástica o la imposibilidad de encender el sistema, y un fallo de motor a menudo implica ruidos mecánicos anormales, los fallos de sensor son más sutiles y se relacionan directamente con la acción de pedalear.
Un sensor de par defectuoso o descalibrado se manifiesta como una falta de proporcionalidad: aplicas poca fuerza y el motor empuja demasiado, o aplicas mucha y la respuesta es pobre. Los tirones, los cortes súbitos tras un bache o la asistencia que continúa por un instante después de dejar de pedalear son síntomas clásicos de un problema en el «diálogo» entre el ciclista y el motor. Aunque las estadísticas del sector indican que un 37,3% de los problemas técnicos son causados por el motor, la gran mayoría de estos se originan en sus sistemas de control y sensores, no en el bobinado interno.
Para afinar el diagnóstico, podemos usar una tabla de referencia que asocia síntomas comunes con sus causas más probables.
| Síntoma | Causa más probable | Probabilidad |
|---|---|---|
| Tirones secos en llano tras baches | Sensor velocidad/imán desajustado | 90% |
| Motor no arranca pero display funciona | Sensor PAS sin señal | 85% |
| Pérdida potencia progresiva en subidas largas | Sobrecalentamiento (normal) | No es avería |
| Motor sigue activo tras dejar de pedalear | Sensor atascado o cable dañado | 75% |
| Asistencia intermitente/cortes | Distancia sensor-imán incorrecta | 80% |
Un test avanzado, como explican en algunos talleres especializados, es el de la manivela sin cadena. Consiste en quitar la cadena del plato y girar las bielas con la mano. Si el motor se activa suavemente al aplicar presión, el sensor de par está interpretando correctamente la fuerza. Si, por el contrario, hay resistencia, ruidos o una activación errática, podría haber un problema mecánico en el eje del pedalier que está «confundiendo» al sensor.
El imán del radio se ha movido: la causa del 80% de los fallos de asistencia
Si tuviéramos que señalar a un único culpable en la mayoría de los casos de asistencia intermitente, sería el modesto imán del sensor de velocidad. Este pequeño componente, generalmente fijado a un radio de la rueda trasera, es el metrónomo del sistema. Al pasar junto al sensor montado en la vaina del cuadro, informa al controlador de la velocidad de la bicicleta. Si esta información es errónea, inconsistente o se interrumpe, el cerebro del sistema entra en un estado de confusión y, como medida de seguridad, corta la asistencia. Es la causa del 80% de los fallos de «tirones» y cortes de potencia.
El problema casi nunca es que el imán o el sensor estén rotos, sino que su alineación ha perdido la precisión milimétrica requerida. Una vibración fuerte, un bache o incluso una limpieza a presión pueden desplazar el imán o el sensor unos pocos milímetros. Esta pequeña desviación es suficiente para que la señal se debilite o se pierda. La distancia ideal entre el imán y el sensor suele ser de entre 2 y 5 milímetros. Una distancia mayor puede hacer que la señal se pierda, mientras que una menor aumenta el riesgo de un impacto que desajuste todo de nuevo.

La corrección de este problema es un procedimiento de ajuste fino que cualquier ciclista puede realizar. No se trata solo de «acercar el imán», sino de asegurar una alineación perfecta y duradera. A continuación, detallamos el proceso paso a paso para un ajuste profesional.
Plan de acción para el ajuste fino del sensor de velocidad
- Localización y aflojado: Identifica el imán en un radio de la rueda trasera y el sensor en la vaina. Usa la llave Allen o Torx adecuada para aflojar ligeramente los tornillos de ambos.
- Ajuste de la distancia: Gira la rueda lentamente y sitúa el imán justo frente al sensor. Utiliza una galga de mecánico o una tarjeta de crédito doblada para establecer una distancia precisa de 2 a 5 mm.
- Alineación axial: Asegúrate de que el imán no solo está a la distancia correcta, sino que también pasa por el centro del sensor. Muchos sensores tienen una marca o línea que indica el punto de lectura óptimo.
- Fijación segura: Aprieta firmemente el tornillo del sensor. Luego, aprieta el tornillo del imán en el radio. Como extra, puedes usar una pequeña brida plástica para asegurar adicionalmente el imán al radio.
- Verificación y fijador de roscas: Gira la rueda para confirmar que no hay roces. Para un ajuste definitivo, aplica una gota de fijador de roscas de baja resistencia (tipo Loctite azul) en el tornillo del imán antes del apriete final.
Síntomas de que tu sistema PAS está fallando y corta la potencia
Aunque a menudo se usan indistintamente, el sensor de par y el sensor de cadencia (PAS, o Pedal Assist System) son dos tecnologías diferentes que pueden coexistir o funcionar por separado. Mientras que el sensor de par mide cuánta fuerza aplicas, el sensor de cadencia simplemente detecta si estás pedaleando o no, a través de una serie de imanes en un disco montado en el eje del pedalier. Un fallo en este sistema PAS produce síntomas distintos a los de un sensor de par descalibrado, aunque el resultado final —cortes de potencia— pueda parecer similar.
El síntoma más claro de un fallo del PAS es la asistencia de tipo «todo o nada». El motor se activa a plena potencia en el nivel seleccionado tan pronto como los pedales comienzan a girar y se corta abruptamente al detenerse. No hay progresividad. Si la asistencia se vuelve intermitente, es probable que uno o más de los imanes del disco del PAS estén sucios, dañados o que el propio sensor se haya desplazado. El sistema no recibe una señal constante y «cree» que estás empezando y parando de pedalear continuamente.
Otro síntoma revelador es cuando el display no enciende o el sistema se apaga por completo al empezar a pedalear. Esto puede indicar un cortocircuito en el cableado del sensor PAS que activa el sistema de protección de la controladora. Por último, está el fenómeno de la «batería fantasma»: la pantalla indica un nivel de carga razonable (por ejemplo, 30%), pero el sistema se comporta como si la batería estuviera agotada, cortando la asistencia al menor esfuerzo. Esto, que a menudo se diagnostica erróneamente como un problema de batería, puede ser causado por celdas desequilibradas, pero también por un sensor PAS que envía señales erráticas, provocando picos de consumo que el sistema de gestión de la batería (BMS) interpreta como una caída de voltaje y activa el corte de seguridad.
Cuándo un error es solo un imán sucio y no una avería de motor
La aparición de un código de error en la pantalla de tu e-bike puede ser alarmante, pero es fundamental no sacar conclusiones precipitadas. Los sistemas modernos de Bosch, Shimano o Yamaha son extremadamente buenos detectando anomalías, pero no siempre distinguen entre un fallo crítico y una interrupción de señal temporal. Un imán de velocidad cubierto de barro después de una ruta lluviosa puede generar exactamente el mismo código de error que un cable de sensor cortado.
La clave para diferenciar una molestia pasajera de una avería seria reside en el comportamiento del error. Un error temporal, relacionado con la suciedad o una mala conexión, a menudo es intermitente: aparece y desaparece durante la ruta, o se soluciona solo tras apagar y encender la bicicleta. Los errores críticos, por otro lado, son persistentes. Bloquean el sistema de asistencia de forma permanente y el código de error no desaparece ni siquiera después de un reinicio completo. Este tipo de error sí suele indicar un problema de hardware que requiere una visita al servicio técnico.
Un problema común es cuando el motor se apaga inesperadamente a mitad del recorrido. Si esto ocurre justo después de pasar por una zona con muchas vibraciones o un charco, las probabilidades de que sea un problema de sensor son altísimas. La suciedad o el agua pueden interrumpir momentáneamente la lectura, o una vibración puede causar una desconexión momentánea de un conector. Antes de pensar en una avería de motor, el primer paso es siempre realizar una inspección y limpieza visual de todos los sensores (velocidad y par/cadencia) y sus conectores visibles.
El siguiente árbol de decisión simplificado puede ayudarte a orientar tus acciones según el tipo de error que observes en tu pantalla.
| Tipo de error | Características | Solución |
|---|---|---|
| Error sensor velocidad (no persistente) | Aparece y desaparece, relacionado con sensores o conectividad | Limpiar imán, ajustar distancia |
| Error crítico motor | Bloquea sistema, requiere reinicio completo | Visita a servicio técnico |
| Error intermitente en terreno rocoso | Solo en descensos técnicos | Revisar cable sensor en vaina trasera |
Cómo una cadena demasiado tensa puede falsear la lectura del sensor de par
Este es uno de los diagnósticos más sutiles y que a menudo pasa desapercibido, especialmente en bicicletas urbanas o de trekking con cambios internos en el buje (ej. Shimano Alfine/Nexus) o sistemas single-speed. A diferencia de las bicicletas con desviador, donde el muelle de la patilla de cambio gestiona la tensión automáticamente, en estos sistemas la tensión de la cadena se ajusta manualmente. Una tensión excesiva puede tener un impacto directo y negativo en el sensor de par.
El sensor de par funciona midiendo la micro-flexión que ejerce la fuerza de tu pedaleo sobre el eje de pedalier. Esta medición se realiza a través de componentes electrónicos de alta precisión llamados galgas extensiométricas. Si la cadena está demasiado tensa, ejerce una fuerza de tracción constante sobre el eje del pedalier, incluso cuando no estás pedaleando. Esta fuerza «precarga» las galgas extensiométricas, creando una lectura de base incorrecta. El sistema «piensa» que ya estás aplicando una fuerza inicial, por lo que no reaccionará hasta que superes ese umbral. El resultado es una asistencia que arranca tarde y una sensación de pedaleo inicial inexplicablemente pesado.
Además, esta tensión constante no solo afecta a la electrónica, sino que también provoca un desgaste prematuro de los rodamientos del eje de pedalier y del buje trasero. La tensión correcta de la cadena es un equilibrio: debe estar lo suficientemente tensa para no salirse, pero lo suficientemente floja para permitir un movimiento libre y no interferir con el sensor. Como regla general, deberías poder mover la cadena verticalmente entre 1 y 2 cm en su punto medio entre el plato y el piñón, aplicando una presión moderada con el dedo. Si la cadena se siente rígida como la cuerda de una guitarra, está demasiado tensa y es muy probable que sea la causa de una respuesta perezosa del motor.
Barro en el sensor: cómo limpiar la zona del pedalier sin dañar la lectura
La zona del eje de pedalier es uno de los puntos más expuestos de una bicicleta y, en una e-bike, alberga el corazón del sistema de asistencia: el motor y su sensor de par integrado. Después de una salida con barro o polvo, es normal que esta área acumule una cantidad considerable de suciedad. Si bien una limpieza superficial es sencilla, una limpieza en profundidad para asegurar el correcto funcionamiento del sensor requiere precisión y cuidado para no dañar los componentes electrónicos.
El principal enemigo es la suciedad que se compacta entre la biela y la carcasa del motor. Esta acumulación puede interferir físicamente con el sensor PAS (el disco de imanes de cadencia) o, en casos más graves, infiltrarse en las juntas y afectar a la electrónica del sensor de par. El uso de agua a alta presión en esta zona está absolutamente prohibido. La presión puede forzar la entrada de agua y suciedad en las juntas selladas, causando corrosión y fallos a largo plazo. La limpieza debe ser un proceso manual y delicado.

El procedimiento correcto implica usar un juego de cepillos de diferentes tamaños y durezas. Comienza con un cepillo más duro para retirar el barro seco más grueso, siempre con cuidado de no rayar la pintura o la carcasa del motor. A continuación, utiliza un cepillo más suave, humedecido con un desengrasante específico para bicicletas o un limpiador de contactos electrónicos, para limpiar las zonas más delicadas alrededor del sensor y los puntos de entrada de los cables. Para las áreas de difícil acceso, el aire comprimido a baja presión puede ser un gran aliado para expulsar la suciedad sin contacto físico. Una vez limpio, es crucial secar completamente la zona antes de volver a usar la bicicleta.
Menús ocultos o combinaciones de botones para recalibrar el sensor de par
Tras verificar y corregir todos los posibles problemas físicos (alineación de imanes, limpieza, tensión de la cadena), el siguiente paso en el proceso de afinado es la calibración por software. Con el tiempo y el uso, el «punto cero» del sensor de par puede derivar ligeramente, llevando a lecturas imprecisas. La recalibración restablece este punto de referencia, indicándole al sistema cuál es el estado de «no fuerza» para que pueda medir con precisión la fuerza que aplicas al pedalear.
Muchos sistemas, especialmente los de generaciones anteriores, incluyen una función de calibración accesible a través de combinaciones de botones en el display. Estos «menús ocultos» no suelen estar documentados en el manual de usuario estándar. Una combinación común es mantener pulsados dos botones (por ejemplo, «Power» y «+») durante varios segundos con la bicicleta encendida. Consulta foros especializados o la documentación técnica de tu modelo específico (Bosch, Yamaha, Brose) para encontrar la secuencia correcta. Durante este proceso, es absolutamente vital seguir la instrucción de los manuales técnicos, como la que destaca Shimano:
La bicicleta debe estar vertical, inmóvil y sin ningún tipo de peso o contacto en los pedales
– Manual técnico Shimano EP8, Guía de calibración oficial
Cualquier presión, por mínima que sea, sobre los pedales durante la calibración establecerá un punto cero incorrecto, empeorando el problema. En los sistemas más modernos, este proceso se ha simplificado enormemente gracias a las aplicaciones móviles oficiales. Conectando tu smartphone a la bicicleta por Bluetooth, apps como Bosch eBike Flow, Shimano E-Tube Project o MySmartBike de Mahle ofrecen una opción clara de «Calibración del sensor de par» en sus menús de configuración o mantenimiento. Este método es más preciso y guiado, y representa la forma más fiable de asegurar un ajuste perfecto del sensor.
Lo esencial para recordar
- Diagnóstico primero: La mayoría de los tirones no son fallos de motor, sino desajustes de sensores. Diferencia los síntomas antes de actuar.
- El 80% del problema: La causa más común es un simple desajuste de milímetros en el imán del sensor de velocidad. Su correcta alineación es la primera solución a probar.
- La mecánica influye en la electrónica: Una cadena demasiado tensa o la suciedad en el pedalier pueden «engañar» al sensor de par y provocar una asistencia deficiente.
Qué significan los códigos de error más comunes en pantallas Bosch y Yamaha y cómo borrarlos
Cuando todos los ajustes físicos y las recalibraciones de software no han resuelto el problema y un código de error persiste en tu pantalla, ha llegado el momento de actuar como intérprete. Estos códigos son el lenguaje del sistema para comunicar un fallo específico. Aunque una lista exhaustiva sería imposible, algunos códigos son universales en su significado. Por ejemplo, los errores relacionados con el sensor de velocidad suelen aparecer en casi todas las marcas (ej. Error 503 en Bosch), al igual que los fallos de comunicación entre la batería y el motor.
Para borrar un error temporal, a menudo basta con apagar y encender el sistema. Si el error persiste, el siguiente paso es consultar el manual específico de tu motor (disponible online) para entender qué significa ese código exacto. Algunos errores pueden borrarse realizando una secuencia de botones, pero los errores críticos suelen requerir la conexión a un software de diagnóstico en un taller autorizado. Intentar «hackear» el sistema para borrar un error crítico sin solucionar la causa raíz es contraproducente y puede anular la garantía.
Llegados a este punto, la decisión más inteligente es acudir a un profesional. Afortunadamente, en España existe una red consolidada de servicios técnicos oficiales para las principales marcas, lo que garantiza un diagnóstico preciso y una reparación con componentes originales. Saber a quién acudir es clave.
- Bosch eBike Expert: Una red de más de 30 tiendas certificadas en toda España con acceso a las herramientas de diagnóstico más avanzadas de Bosch.
- Shimano Service Center: Puntos autorizados repartidos por todo el territorio, especializados en los sistemas de motor EP8 y EP6.
- Servicios Técnicos Multimarca: Muchos talleres autorizados, como los de la red BH o independientes, ofrecen soporte oficial para varias marcas, incluyendo Yamaha, Brose y Bafang.
- Red de distribuidores Orbea: Para los sistemas Mahle montados en sus modelos Rise o Urrun, la red de tiendas Orbea ofrece el servicio postventa oficial.
Invertir en una bicicleta eléctrica, cuyo precio medio en España se sitúa en 2.555,28 euros, justifica el recurrir a un servicio cualificado cuando el problema supera un simple ajuste. Un diagnóstico profesional no solo solucionará el problema, sino que también asegurará la integridad y seguridad de todo el sistema a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre el ajuste de sensores y asistencia en e-bikes
¿Cuánto debe moverse la cadena para estar bien tensada?
Como referencia general, una cadena bien tensada en una bicicleta single-speed o con cambio interno debe tener una holgura vertical de entre 1 y 2 centímetros en su punto medio, medida sin necesidad de herramientas.
¿La tensión de la cadena afecta a las bicis con desviador (MTB, carretera)?
No de la misma manera. En bicicletas con un sistema de desviador trasero, el muelle del propio desviador se encarga de mantener la tensión correcta de forma automática a lo largo de todas las marchas. Por lo tanto, no es un factor que influya en la lectura del sensor de par.
¿Qué síntomas indica una tensión de cadena excesiva?
Los principales síntomas son una asistencia del motor que parece empezar con retraso, una sensación inicial de pedaleo anormalmente pesado antes de que el motor actúe, y a largo plazo, ruidos o crujidos provenientes del eje de pedalier debido al desgaste prematuro de los rodamientos.